Herramientas gratuitas de edición de audio

Una pregunta que me han hecho muchas veces es qué herramientas se pueden utilizar para trabajar con audio, y a ser posible, que sean gratuitas. No pretendo hacer un repaso de las distintas opciones existentes, sino sencillamente describir cuáles son las que yo más utilizo.

Audacity. Se trata de un editor y grabador de audio disponible para Windows, Linux y Max OS X. Permite visualizar las señales de audio en tiempo, en frecuencia, el espectrograma, etc. Soporta plugins VST, por lo que la cantidad de efectos de los que se puede echar mano es prácticamente infinita. Se le puede añadir además la biblioteca LAME para exportar ficheros a formato mp3, así como la librería FFmpeg, que soporta formatos como m4a, ac3 ó wma. La verdad es que por ese precio no se puede pedir mucho más. La última versión publicada  a día de hoy es la 1.3.12, que a pesar de estar todavía en fase beta es suficientemente estable y robusta como para poder utilizarla a diario.

Wavesurfer. Un programa sueco, también multiplataforma, auqnue quizás más sencillo que el Audacity. Está pensado especialmente para análisis de señales de voz, aunque también sirve para editar cualquier fichero de audio, visualizar su espectrograma, realizar transcripción de música, etc. Al ser un programa con una orientación más «científica» que el anterior, carece de un abanico tan grande de efectos.

 

Ardour. Se trata de un DAW (Digital Audio Workstation), también disponible para OSX y Linux, aunque no para Windows (sí que está disponible el código fuente para compilarlo en cualquier plataforma). Los DAWs son programas de grabación multipista de audio y MIDI.

Se trata de un programa muy completo, que en muchos casos puede competir de tú a tú con los grandes, como Pro Tools, el estándar de grabación en estudios profesionales. Se puede descargar de forma gratuita una versión limitada, y para conseguir la versión completa es necesario pagar, aunque el precio lo pones tú. No parece un mal trato teniendo en cuenta que programas similares pueden rondar fácilmente los 300€.

Traverso DAW. Como su propio nombre indica, se trata de otro DAW también multiplataforma. Soporta muchos formatos de audio, y trabaja con ficheros de hasta 32 bits por muestra y cualquier frecuencia de muestreo. Lleva, eso sí, demasiado tiempo sin recibir ninguna actualización, lo que resulta algo preocupante, aunque llevan tiempo prometiendo una nueva versión.

¿Y tú? ¿Conoces algún otro programa gratuito de edición de audio?

WordPress para el iPad

Acabo de descubrir un plugin para el wordpress que me ha parecido muy interesante. Se trata de Onswipe, y se encuentra disponible tanto para los blogs alojados en wordpress.com como para aquellos que cuenten con servidor propio. La instalación en cualquiera de los dos casos es tremendamente sencilla, y con sólo un par de clicks de ratón lo tenemos funcionando.

Está basado en HTML5, y soporta los gestos típicos del iPad como arrastrar con el dedo para pasar página o rotaciones de pantalla. La verdad es que es de lo más resultón, y le da al blog una apariencia de aplicación de lo más realista. Además tiene bastantes opciones de configuración con las que se puede jugar para darle un aspecto todo lo personalizado que queramos.

Por último destacar que también incorpora herramientas para poder compartir las entradas que leamos en distintas redes sociales como Twitter o Facebook.

Por último lo mejor de todo: es gratis.

 

Cómo utilizar los alias para GMail

Quizás esta entrada resulte una tontería para muchos, pero hace poco descubrí la posibilidad que incorpora el GMail de añadir una clave a la dirección de correo electrónico sencillamente añadiendo el símbolo ‘+’ después del nombre, justo antes de la arroba. Por ejemplo, si mi correo es ‘nombre@gmail.com‘, cualquier mensaje enviado a la dirección ‘nombre+clave@gmail.com‘ llegaría a mi dirección de correo sin problemas.

De algún modo podemos ver esto como una dirección de correo de «usar y tirar».

¿Para qué vale esto? En mi caso le he encontrado las siguientes aplicaciones:

  • La utilidad más directa es filtrar mensajes procedentes de listas de correo o servicios en los que te has dado de alta y que por la razón que sea no tengan un patrón lo suficientemente claro como para filtrarlos de otra manera. Basta con dar como tu dirección de correo algo así como nombre+lista@gmail.com. De esa manera cualquier mensaje que vaya dirigido a esta dirección lo puedo filtrar de forma sencilla.
  • Al hilo de lo anterior, es posible ver si un determinado servidor a dado tu dirección a algún remitente de spam. No tienes más que ver el alias que lleva pegado.
  • También es posible abrir más de una cuenta en servicios que, como twitter, no te permiten tener dos cuentas asociadas a la misma dirección de correo. Basta con dar un par de direcciones que sean ‘nombre+twitter1@gmail.com’ y ‘nombre+twitter2@gmail.com’ y problema solucionado

Leyendo un poco más descubrí que esto no es algo exclusivo de GMail, sino que es más viejo que andar a gatas. Muchos otros servicios de correo, como por ejemplo muchas versiones de Sendmail, lo soportan. Para averiguar si tu servidor de correo soporta esta característica basta con enviar un mensaje a tu dirección de correo con una clave añadida (Consejo: empieza probando una clave corta ya que a veces está permitida pero con una clave de longitud máxima limitada).

Wikis, Google Docs y Dropbox

Estas semanas tocaba hablar de wikis en las clases del máster de profesorado de secundaria. Aunque inicialmente a todo el mundo se le va la cabeza a la wikipedia cuando se le pregunta qué es una wiki, pronto vimos que en realidad se trata de un sitio web cuyas páginas pueden ser editadas por varios usuarios desde su navegador, y que la wikipedia no es más que un caso particular de wiki.

Para jugar un poco con ellas utilizamos wikispaces, donde cualquiera puede crearse su propia wiki y experimentar con sus posibilidades y limitaciones. Aunque este año ya es complicado, el año que viene tengo la intención de utilizar una wiki para intentar desarrollar competencias transversales con otra asignatura del mismo máster. Ya lo iremos madurando y a ver qué sucede.

Bueno, a lo que vamos. En la discusión que tuvimos en clase, se planteó la wiki como una herramienta muy útil para el trabajo colaborativo entre alumnos. Si un grupo de estudiantes tiene que realizar un trabajo, por ejemplo, pueden utilizar la wiki como espacio común en el que ir editando, corrigiendo y completando el trabajo. Una ventaja adicional de las wikis es que permiten que el profesor vea cómo se ha ido desarrollando el trabajo, quién ha participado más, qué ha añadido (o borrado) cada uno, etc.

Durante el debate también salió otra aplicación: Google Docs u otras alternativas como OpenGoo. En este caso podemos ver que el uso de un documento compartido puede verse como una sola página de una wiki, en la que todos los usuarios pueden participar de forma simultánea, cada uno desde su ordenador. En este caso también es posible ver la «historia» del documento, aunque para mi gusto esta funcionalidad no es tan completa como en la wiki.

Por último salió una herramienta en la que yo no había pensado para esta aplicación, a pesar de ser usuario de la misma desde hace ya bastante tiempo: Dropbox. Para quien no lo conozca, dropbox es una especie de pendrive online, que te permite tener tus documentos sincronizados entre varios ordenadores, y siempre guardados «en la nube». Además, con dropbox se pueden compartir archivos de cualquier tipo con otros usuarios, de forma que se permite el trabajo colaborativo entre varias personas. Igual que las anteriores, es posible ver un historial de las modificaciones que ha ido recibiendo cada documento, aunque al igual que ocurría con Google Docs, la información que se presenta no es tan completa como la de la wiki. El si es suficiente o no dependerá, como siempre, de lo que cada uno busque, y de los objetivos que se haya planteado.

Instalando tu propio acortador de URLs

Los acortadores de URLs ganaron popularidad con la llegada de Twitter, y su limitación de 140 caracteres por mensaje. Así, si quisiera compartir por twitter la siguiente entrada de este blog:

http://enriquealexandre.es/2010/06/02/¿como-escuchamos-organizacion-secuencial-vs-simultanea/

Necesitaría 93 caracteres sólo para la dirección, así que sólo le quedarían 47 para el mensaje. Una primera idea que se nos podría ocurrir es configurar el wordpress para que nombre a nuestras entradas de una forma más corta, como por ejemplo http://enriquealexandre.es/20100602 o algo parecido. El problema de esto es que al parecer google utiliza las palabras de la URL para indexar, por lo que no es una muy buena idea hacerlo.

Por esta razón desde hace tiempo existen servicios gratuitos como bit.ly o goo.gl que se encargan de convertir esta dirección en una mucho más manejable, en torno a los 20 caracteres. En el caso anterior, las direcciones acortadas quedarían: http://goo.gl/TKWIhttp://bit.ly/daBDoC

Pero entonces, después de toda esta introducción, si ya existen acortadores de URLs gratuitos, ¿por qué iba yo a querer instalar el mío propio? Pues en mi caso particular por varias razones:

  • En primer lugar precisamente porque las que hay son gratuitas, y cualquier día pueden desaparecer, haciéndonos perder todos nuestros enlaces. Un susto ya nos lo dio tr.im hace algún tiempo.
  • Una segunda razón es el control. Si por la razón que sea quiero modificar la dirección de destino (error, migración de servidor, etc.) lo puedo hacer sin problemas.
  • La tercera razón, y quizás la más importante, es por aprender, porque me apetecía.

Pues bien, una vez decidido que queremos instalar un servicio de este estilo en nuestro servidor, lo primero que tenemos que hacer es decidir el nombre del dominio que vamos a utilizar. Hay servicios como domainr, que te dan ideas, pero yo al final me decidí por http://rsnc.es, que tiene 15 caracteres más los aleatorios. Había soluciones más bonitas, pero la mayor parte de ellas eran muy caras (cientos de dólares) o dependían de ccTLDs muy raros, así que al final decidí apostar por lo seguro y utilizar un dominio .es.

El siguiente paso fue decidir el software que iba a utilizar. Existen en la red muchos proyectos de software libre para implementar tu propio acortador de URLs, pero al final opté por YOURLS por las siguientes razones:

  • Es fácil de instalar y de manejar
  • Permite obtener estadísticas sencillas de los enlaces
  • Viene con un plugin para el WordPress que facilita bastante la integración con el blog

A partir de aquí el proceso es muy sencillo y basta con ir siguiendo las instrucciones. En primer lugar tenemos que crear una nueva base de datos MySQL, proceso que variará dependiendo de la configuración de nuestro servidor. En mi caso utilizo cpanel, así que lo único que hay que hacer es ir al asistente de MySQL y decir el nombre que le queremos dar a la base de datos:

y crear un usuario que tendrá acceso a ella:

Posteriormente, una vez descargado el software de YOURLS, debemos modificar algunas líneas del fichero de configuración. En primer lugar, hay que introducir el nombre de la base de datos que hemos creado, junto con su usuario y contraseña:

Después, un poco más abajo, hay que introducir el nombre del dominio que hemos instalado:

Y por último, si queremos que nuestro acortador de dominios sea privado y no público, la lista de usuarios que tienen acceso a él:

Con todo esto no queda más que ir con nuestro navegador a http://nuestrodominio/admin/install.php:

Y después de hacer click en el botón de «Install YOURLS», ya veremos la página de login:

En ella debemos introducir el nombre y contraseña del usuario con acceso al acortador de URLs, y ya veremos la página principal de administración:

Ahora lo único que tenemos que hacer es introducir nuestra URL en el cuadro de diálogo, y cuando pulsemos en «Shorten the URL», nos devolverá una URL corta que podremos utilizar para lo que queramos.

El último paso es la integración de nuestro flamante acortador de URLs con nuestro blog de WordPress. Para ello hay que bajarse el plugin y copiarlo en nuestra instalación de wordpress, en el directorio wp-content/plugins. Después basta con activarlo desde nuestro escritorio y configurarlo siguiendo las instrucciones de la página del plugin.