Música y pasión

Benjamin Zander es, además de director de orquesta, profesor y un comunicador fuera de serie. La charla del video trata, en principio, sobre el liderazgo. Un líder se caracteriza, según Zander, en que “no duda ni por un momento de la capacidad de la gente a la que lidera de realizar lo que sea que él esté soñando”. Y añade “mi trabajo [de director de orquesta] es despertar capacidades en otra gente”.

Un profesor, al igual que un director de orquesta, debe ser capaz de motivar y despertar las capacidades y las habilidades de sus estudiantes. Personalmente me cuesta ver a un profesor como un líder, salvo que entendamos un líder como un orientador (Diccionario de la RAE).

¿Y qué tiene que ver la música con todo esto? Pues bien, para explicar sus ideas, Zander hace uso de una herramienta que conoce a la perfección, y que le apasiona, como es la música clásica. Me encanta ver la facilidad con la que hace que un tema aparentemente complejo y técnico, como es el análisis de una pieza de música clásica, sea accesible a cualquiera. Esto es algo que a cualquier profesor le resultará muy conocido: ¿Cómo hago para que los conceptos que intento explicar, muchas veces abstractos y nada triviales, resulten accesibles y comprensibles a mis estudiantes? ¿Cómo puedo conseguir “llegar” mejor a ellos?

Lo que para el profesor resulta sencillo y evidente, la mayor parte de las veces no lo es para el alumno. Hay por tanto que ser capaz de ponerse al nivel de los estudiantes, para, a partir de ese punto, acompañarles durante todo el resto del proceso. De nada vale dominar una asignatura de principio a fin si luego no somos capaces de llegar a nuestros estudiantes. Estaremos, en todo caso, dando charlas técnicamente impecables, pero no dando clase.

Es por esto que valoro tanto la capacidad de Zander de ponerse al nivel de su público, hacerles entender por qué está cada nota donde está, y enseñarles a escuchar (no sólo a oír) y a sentir esta pieza de piano. Después de ver la charla dan ganas de salir de salir de casa a comprarse el disco.

Hablando de la pieza que interpreta, dice Zander que “para unir el Si con el Mi, tengo que dejar de pensar en cada una de las notas e intentar pensar en el largo camino que va desde el Si hasta el Mi”. Esto, que viene a querer decir “que los árboles no nos impidan ver el bosque”, es lo que debemos intentar que consigan nuestros alumnos. ¿Cómo saber si lo estamos consiguiendo? Para eso hay que ver la charla hasta el final.

Por cierto, la pieza que interpreta es el Preludio en Mi menor (Op. 28, No. 4) de Chopin.

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