Llevamos ya unas semanas de clase, y todavía no había escrito nada sobre ello por aquí. De hecho he tenido completamente abandonado este blog en los últimos meses, ya que por distintas circunstancias han sido una locura y me ha sido imposible sacar tiempo para actualizarlo. Entono por tanto el mea culpa, y prometo intentar retomar la actividad poco a poco.

Vayamos por partes. Este año se han comenzado a implantar los grados relacionados con “teleco”. En ellos me encargo de impartir la asignatura de Teoría de Circuitos, heredera directa de las antiguas Circuitos Lineales o Análisis de Circuitos I, aunque ha sufrido un lavado de cara muy importante. De la experiencia hasta ahora sólo puedo decir que es agobiante. Llevamos ya varios meses, desde antes de verano, preparando esta puesta en marcha, con reuniones de planificación, de coordinación, preparando materiales, poniendo en marcha el aula virtual, etc. Aún así, y como es normal, nos hemos ido encontrando con pequeños problemas o desajustes que ha habido que ir solucionando sobre la marcha. Además el día a día te exige corregir ejercicios, preparar otros, estar encima del aula virtual, los foros, el correo, etc. Y del mismo modo que la carga de trabajo del profesor es mayor, los nuevos grados exigen al estudiante una elevada carga de trabajo que debe ser continuo a lo largo de todo el cuatrimestre (en concreto se calcula una carga de trabajo de 40 horas semanales incluyendo las horas de clase), y lograr convencerles de esto es en mi opinión el gran desafío que tenemos por delante, y la clave para que funcione. Tengo que decir que por ahora estoy bastante contento con el grupo que me ha tocado. Es verdad que, como todos los años, son muy ruidosos en clase, quizás demasiado (lo siento chicos, es verdad), y algunos no sé si se están confiando o les está costando coger el ritmo de la asignatura, pero de todos modos la actitud general es positiva y confío en conseguir llegar a ellos para que se vayan poniendo las pilas y al final todo salga bien.

Completamente distinto es el caso de la moribunda Introducción al Audio Digital. Y digo moribunda porque en un par de años fallecerá engullida a la boloñesa por los nuevos planes, y aunque me gustaría, no sé si será posible que se reencarne en otra asignatura en un futuro más o menos próximo. Como todos los años me planteo estas clases como una oportunidad para pasármelo bien y aprender de y con mis alumnos. Este año hemos modificado ligeramente la estructura de la asignatura, pasando del típico trabajo final a la elaboración de un blog sobre la asignatura. La idea es distribuir la carga de trabajo a lo largo del cuatrimestre de una forma más uniforme, evitando el típico agobio final de tener que hacer un trabajo justo cuando de menos tiempo se dispone. Ya he venido utilizando los blogs como herramienta docente en otras asignaturas ya que además de sustituir en mi opinión a la típica carpeta de aprendizaje, me parece muy interesante la dinámica que muchas veces se establece a través de ellos, por medio de los comentarios, entradas cruzadas, etc.

Y no me quiero olvidar de la asignatura sobre Aplicaciones de la Web 2.0 a la Enseñanza que imparto en el Máster para la Formación de Profesorado de Secundaria. Esta asignatura es totalmente distinta a cualquier otra de las que imparto, tanto por su temario como por el perfil del alumnado. Esto, unido al hecho de que es el segundo año que se imparte, hace que me resulte todo un desafío. El año pasado creo que aprendí yo tanto en clase como mis alumnos, y este año por lo que voy viendo no va a ser distinto. Espero al menos ir corrigiendo los pequeños o grandes errores del año pasado, y que poco a poco todas las piezas vayan encajando lo mejor posible.