Efectos de sonido: Delay

Empiezo con esta entrada una serie en la que, poco a poco, iremos hablando de los principales efectos de sonido utilizados en música.

Para empezar vamos a hablar del más sencillo de todos: el delay. Como su propio nombre indica, el delay consiste sencillamente en reproducir la señal de entrada junto con una versión retrasada y atenuada de sí misma, simulando así un eco real. Si lo representamos con un diagrama de bloques de esos que tanto nos gustan a los ingenieros, sería así:

La entrada pasa a través de un bloque que la retarda, después se le aplica una ganancia (se multiplica por un número), y se suma el resultado a la señal original de entrada. Existen dos parámetros de control en este efecto: el retardo introducido a la señal de entrada, y la ganancia aplicada a la señal retardada que posteriormente se sumará a la señal original. Jugando con ellos podemos obtener efectos muy distintos.

Por ejemplo, si la señal de audio original es la siguiente:

Si la procesamos por un delay con un retardo de 250ms y una ganancia de 1, el resultado será:

Sin embargo, si reducimos el valor del retardo a tan solo 40ms, el efecto es muy diferente:

En el primer caso se escucha el eco claramente diferenciado de la señal original, mientras que en el segundo ambas señales se mezclan, y no somos capaces de distinguirlas.

La razón de esto es la integración temporal del oído humano. Si dos sonidos nos llegan lo suficientemente juntos, los oiremos como uno solo. Por otra parte, si la distancia entre los dos sonidos es mayor de unos 80ms, entonces los escucharemos como dos sonidos independientes, obteniendo el clásico efecto de eco.

El problema de un esquema tan sencillo es que introducir un solo eco en la señal resulta demasiado simple, y no aporta demasiadas posibilidades. Es por ello que resulta muy común ver unidades de delay que incorporan un lazo de realimentación, como el mostrado en la siguiente figura:

Fijando la ganancia F a un valor menor de 1 (ya que en caso contrario el sistema se volvería inestable), es posible obtener una sucesión de ecos con amplitudes cada vez menores. Algo así como ECO ECo Eco eco....

Utilizando el mismo fichero de audio que antes, si ahora configuramos el delay para tener una realimentación con una ganancia de 0.8, lo que obtendremos será esto:

Si utilizásemos un valor mucho menor del retardo (30 ms, en el ejemplo siguiente), el resultado no tiene nada que ver:

Lo que obtenemos es un sonido con un timbre claramente metálico, y al efecto se le conoce normalmente como flutter echo.

Para terminar, y a modo de curiosidad, existen algunas configuraciones de delays que reciben nombres concretos en el mercado. Las más conocidas son:

  • Slapback: Un slapback no es más que un delay sin realimentación con un tiempo de retardo muy pequeño (entre 40 y 120 ms).
  • Eco: Un eco es un delay sin realimentación con un tiempo de retardo algo superior al del slapback (mayor de 120ms).
  • Ping-pong: Se trata de dos unidades de delay operando conjuntamente, que producen el resultado de un delay que se mueve entre el canal izquierdo y derecho.

Para los más frikis del lugar, que seguro que alguno hay, os dejo aquí un programa de Matlab para que podáis jugar con cada uno de los parámetros y ver los resultados.

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