Localización de sonidos y lechuzas

Es bien conocido que los humanos tenemos dos oídos, uno a cada lado de la cabeza, para facilitar la localización de los sonidos en el espacio. Gracias a ello, cuando un sonido nos llega de la izquierda o de la derecha, llega antes y con algo más de nivel a un oído que al otro, y así somos capaces de localizar, con bastante precisión, los sonidos en un plano horizontal (a izquierda o derecha). Estas diferencias entre el sonido en un oído y el otro se conocen como diferencias interaurales de tiempo y nivel, y constituyen las principales pistas que nos permiten en la práctica localizar la procedencia de un sonido. En música, por ejemplo, se utiliza sólo la diferencia de nivel (el mando de «balance» de las cadenas musicales) para conseguir colocar el sonido más a la izquierda o a la derecha. Y funciona.

Ahora bien, si pensamos en qué ocurre cuando lo que queremos es localizar un sonido en el plano vertical, las cosas no son tan sencillas. En esos casos la posición de las orejas, una a cada lado de la cabeza, no nos aporta ninguna pista para la detección del sonido, y no nos queda más remedio que basarnos en las asimetrías de nuestra oreja, cabeza y torso. Estas asimetrías, junto con las circunvoluciones de nuestras orejas, modifican el sonido dependiendo de si éste viene de arriba, abajo, delante o detrás.

Esto, no obstante conlleva que tenemos mucha menos precisión a la hora de determinar la posición vertical de una fuente sonora que a la hora de determinar su posición horizontal. Mientras que en el plano horizontal el error cometido está entre 1 y 3º, en el plano vertical este error sube hasta unos 10-20º.

Un caso muy curioso es el de algunas especies de búhos y lechuzas. Al tratarse de animales de presa básicamente nocturnos, dependen mucho de su oído para poder cazar. Es por ello que cuentan con un oído situado ligeramente más alto que el otro. De este modo, la lechuza es capaz de localizar con mucha precisión la posición exacta (tanto en el plano horizontal como en el vertical) de una posible presa mientras ella se encuentra en lo alto de un árbol.

(Referencias: Acoustic Location of Prey by Barn Owls, Roger S. Payne)

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